Cuento publicado por Erizo Media
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viernes, 24 de julio de 2020
lunes, 20 de abril de 2020
viernes, 7 de febrero de 2020
jueves, 1 de octubre de 2015
RIGOR MORTIS colaboración en revista digital PENUMBRIA
Pasen a leer la edición #29 de PENUMBRIA, ahí encontrarán una de mis historias dedicadas a Lovecraft.
http://www.penumbria.mx/29-veintinueve/
http://www.penumbria.mx/29-veintinueve/
jueves, 21 de mayo de 2015
COLABORACIÓN en LETRAS DE RESERVA
Historia corta, publicada en la revista digital LETRAS DE RESERVA, titulada JUNTO A LAS VÍAS.
http://issuu.com/letrasdereserva/docs/viajexxx
http://issuu.com/letrasdereserva/docs/viajexxx
ECUESTRE
René se despertó con el
corazón tan acelerado que sintió qué una estampida de caballos la
invadía, su cabello corto nunca lucía despeinado, así que se vistió, enjuagó su
boca, pintó sus labios de un rosa casi neutro y salió a la calle. Había llegado
el momento de hablar con Rafa, le gustara o no, ella había tomado una decisión,
tendría a ese bebé. Se detuvo en la esquina, bajo la sombra del árbol y repasó
nuevamente sus palabras, en definitiva no le pediría que dejara a su familia,
ella había aceptado sus condiciones desde antes y siempre supo que entre ellos
sólo habría una aventura, pero él tenía derecho a conocer su estado.
Subió en el camión y se
sentó al fondo, los potros salvajes galopaban con tal fuerza que empezó a temer
que salieran de su pecho, intentó distraer su mente observando a la gente a su
alrededor e imaginando sus historias: -una
viejita con cara de asesina serial, un trajeado millonario al que le gustaba
viajar en camión, un mulato enorme y reggaetonero… - lo observa con mayor
detenimiento, sus ojos claros y su nariz afilada no corresponden a los rasgos
de un negro, viste un pantalón amarillo fosfo que resalta su paquete perfectamente acomodado del lado
izquierdo, y una camiseta blanca con palabras en inglés, -estudiante de intercambio- piensa. Un frenón repentino la regresa
a la realidad, su mayor problema siempre ha sido dejarse llevar por los penes
grandes y no por las mentes geniales, además los colores brillantes la ponen de
malas. Las calles se estrechan, ha llegado.
Rafa la espera sentado en
el café de siempre, en la mesa habitual. Sólo verlo acomodar su larga cabellera
plateada detrás de la oreja la hace liberar una estampida, los potros la abandonan, la dejan inmóvil, observando la escena en cámara lenta: crines hermosas destruyen todo a su
paso, imágenes oníricas se mezclan con la realidad y los colores se acentúan
sólo para mostrarle la sangre que fluye de él.
Ya no tendrá que contarle
la verdad a Rafa, pero sabe que algún día tendrá que explicarle a su hijo cómo
fue qué su padre murió.
COLABORACIÓN en PENUMBRIA
Tuve la fortuna de ser seleccionada para participar en la revista digital PENUMBRIA, en su edición ONCE.
Historias fantásticas y oscuras nos rodean, pasen a leer.
http://www.penumbria.net/once/
Historias fantásticas y oscuras nos rodean, pasen a leer.
http://www.penumbria.net/once/
viernes, 13 de septiembre de 2013
TRECE
Su corazón late
nuevamente de manera pausada, tan lento cómo las manecillas de un reloj que no
avanza a pesar de la prisa que tiene por agotar el minuto mismo. La vieja
canción de cuna que su madre solía cantarle le ayuda a calmar su ira, la
tararea en su interior. Hoy no logró detenerse y ya es tarde.
Camina sosegado y bajo
sus pies la paja se mantiene quieta e inquebrantable, parece una alfombra roja
dispuesta para él. Raúl no puede evitar pensar que, al final, la vida es sólo
un espectáculo, uno cuyo guión estaba escrito aún antes de que él existiera.
Piensa en su madre,
sentada junto a la ventana, sosteniendo el cigarrillo con la comisura del
labio, jugando con sus cartas, adivinando el futuro una y otra vez, esperando
en cada tirada un resultado diferente, no quiere morir. La cara pálida que sólo
refleja muerte, observa al pequeño niño que juega en la sala con sus soldaditos
de plomo y todo rubor huye despavorido
de su rostro amable y amoroso, dejando sólo la blancura de un fantasma. Él se
siente observado, y por primera vez, ve en ella algo de los entes que se le aparecen
en sueños.
Muchos años han pasado,
hoy ella ha muerto, igual que el perro ovejero de la granja, la pequeña Lilia, el desconocido que pedía
aventón, la vieja solterona y ocho personas más, que en un viernes 13, tuvieron
la desgracia de cruzarse en su camino.
Está agotado, los sacos
de maíz parecen el lugar ideal para observar su escena terminada, para grabarla
en su memoria. Es la primera vez con un ser querido, se siente orgulloso y sabe
que se repetirá muy pronto, en dos meses habrá otro viernes similar, su padre aguarda
frente al televisor a medio dormir, a medio vivir, pasa tanto tiempo borracho recostado
en el viejo sillón, que ni siquiera notará que algo está por suceder.
Los ojos azules y
desorbitados de su madre aún lo observan, Raúl por fin ve en ellos la mirada de
aprobación que tanto buscó. Ella huele a especias y heno, mezclados con
putrefacción, luce descolorida en el fango, a su lado el cerdo chilla, exigiendo
a su manera, que desalojen su espacio.
El sol huye por los
rincones y la sangre toma un color oscuro. Recuerda a cada una de sus víctimas,
casualmente van trece, sus fantasmas ahora lo rodean, ensombreciéndole el alma
aún más.
Zeth Arellano
lunes, 15 de abril de 2013
DESAMOR
La TV está a todo
volumen.
Ella ríe a carcajadas
Él llega y se mete al
baño. Se lava la cara y se observa en el espejo, las caricias de la otra siguen
ahí, sus besos le han dejado los labios hinchados, tal vez ella ni lo note. Se
lava la boca para quitarse su sabor o seguirá experimentando espasmos de placer
al recordar a la otra.
Ella lo ve salir del
baño, apaga la TV, le da la bienvenida, intenta besarlo, la boca la esquiva,
igual que la mirada. Lo nota pero prefiere no darle importancia, no quiere
hablarlo, teme hacerlo.
Él se pone la pijama,
no quiere cenar, se va a acostar.
Ella intenta seducirlo,
desea desnudarlo, amarlo.
Él no tiene ganas. La
abraza forzado, le da un beso en la frente y finge caer de sueño.
La cama antes cálida,
ahora sólo es un colchón con dos cuerpos que apenas se tocan.
Él teme rozarla por
error y encenderla.
Ella se sabe olvidada,
no quiere molestarlo, teme perderlo. Llora de noche, mientras él ronca, cuando
nadie la ve. Sonríe afuera y finge que todo está bien.
La historia se vuelve
cíclica.
Ella tiene la certeza
de que hay otra en su relación.
Él considera
inexistente su relación con ella. Hace más de un año que no la toca, apenas le
habla, ya ni siquiera la ve.
Zeth Arellano
lunes, 25 de febrero de 2013
EL NOVIO PERFECTO
Su cuerpo le daba mucha curiosidad, además se estaba
transformando tan rápido que a veces sentía que de una noche a otra, le habían
cambiado la funda de piel. Se observaba desnuda frente al espejo, el cuello,
sus pechos, su cintura y la muy marcada cadera. Sentía que en general tenía una
buena forma, ya que no era ni muy gorda ni muy flaca, tenía carne dónde debía
haber, o eso creía ella.
De tanto verse y
descubrirse frente al espejo, notó que su seno derecho era más pequeño que el
izquierdo, y eso la incomodaba, cuando se acordaba, obvio no era algo que le
robara el sueño. En días calurosos, de blusas sin mangas, de telas delgadas, se
preguntaba si todos podían notar que el izquierdo era mucho más grande.
Hoy hacía mucho calor y
sólo sus tetas ocupaban sus
pensamientos. Empezó a preguntarse si el crecimiento inusual de uno, era debido a que su novio sólo tocaba él que
le quedaba más a la mano cuando la besaba, cuando apañaban. Decidió poner más
atención a los detalles del faje la siguiente vez que estuvieran juntos. Le
pediría que le tocara más el lado derecho, por lo menos hasta que se
emparejaran.
Resultaba algo tonto,
pero él, generalmente era comprensivo, y aunque estaba segura que se reiría de
ella, le haría ese favor, y si no, pues se buscaría un novio zurdo, uno al que
no tuviera que pedirle que tocara su
pecho derecho, que lo hiciera por comodidad.
El novio que no era
zurdo se acercaba por la calle, la saludaba de lejos, sonriéndole coquetamente.
Ella se emocionó y pensó que de ser ambidiestro, sería perfecto.
Claudia
Liz Flores
viernes, 22 de febrero de 2013
LA NOCHE
La humedad de las calles se
siente hasta los huesos, disfruto de mis paseos nocturnos.
La ciudad de noche te muestra rostros que jamás se verán a la luz del día.
Caminar por los callejones me hace sentir seguro, a pesar de saber que es justo lo contrario, ¿Qué cómo lo
descubrí? Hace varias lunas que sé que ella me sigue, he visto sus ojos
ocultándose tras la esquina, a veces está tan cerca que puedo sentir su aroma,
huele a lavanda mezclada con fierro.
Toda la vida he buscado
respuestas a lo que les sucedió a mis padres, mi cuerpo se tensa, la sangre en
mi interior se congela y entonces lo percibo, el recuerdo profundo, el olor a
lavanda y fierro.
Los edificios son tan altos que
apenas se ven la luna y las estrellas, hay ciertos lugares que guardan más
oscuridad en Berlín, esos son mis favoritos, porque en lugares así, es dónde
ella me visita. Hoy es la noche, la enfrentaré, la cuestionaré. Seguro que hay
alguna relación entre la muerte de mis padres y ella. ¿Qué cómo sé que es ella
y no él? La he escuchado cantarme una triste y vieja canción de cuna, a veces
imperceptible, pero siempre presente. Creo que dejé de percibirla cuando salí
de la secundaria, aunque siempre la escuchaba si el día parecía malo o en
sueños lejanos.
Veo su sombra sobre mí, detengo mi
paso y siento el peso del silencio, me oprime el corazón y casi me deja sin
habla.
- ¿Quién eres?- pregunto sin voltear,
mientras la sombra se acerca más y más.
-¿Eso importa?-
Pienso brevemente en su
respuesta, mientras una rata sale despavorida y se aleja, hacía la luz…
-Si importa ¿Por qué me sigues? ¿Qué quieres
de mi?-
-Sólo te contestaré una pregunta
a la vez, así que piensa bien en lo que quieres saber.-
Su voz es melodiosa y suave, es
cómo si con cada vocal acariciara mi alma
–Sé que siempre has estado cerca y me
gustaría saber ¿Qué quieres de mi?-
-¿De ti? Es sólo una deuda
pendiente, ¿quieres saber que le paso a
tus padres?-
-Si, si…¿también estabas ahí?- mi
voz tiembla un poco.
-Así es, estaba ahí. Tu padre
había apostado sus más grandes tesoros y perdió…-
-¿Y por que no sólo se llevaron
el dinero, las joyas…? ¿Por qué se llevaron su vida y la de mi madre?-
Un destello de luz se aparece, la
farola frente a nosotros, hace segundos descompuesta, prende súbitamente, veo
su rostro, parece de porcelana, muy blanca, aunque algo esquelética. Los
vidrios de las ventanas cercanas no la reflejan, sólo a su sombra. Mi corazón
da un vuelco y me concentro, hice más de dos preguntas a la vez, ella sabe lo
que estoy pensando, me sonríe comprensiva y me responde:
-Sus mayores tesoros no eran materiales,
eran tu madre y tú.-
-Entonces ¿Por qué estoy vivo?
Debí de haber muerto aquel día…-
-Así es, debiste hacerlo, pero yo
preferí llevarlo a él.-
Ahora lo sé… Me cuesta preguntar
si mi momento ha llegado, aunque ¿Por qué otra razón estaría parada frente a
mí? ¿Por qué otro motivo me dejaría ver su rostro?
Todo a mi alrededor se percibe
especial, cómo todo en la noche, escucho a los grillos, el goteo de la brisa
nocturna cayendo sobre algún balcón oxidado, el chillido de las ratas,
escarbando en el basurero, los latidos de mi corazón cada vez más arrítmicos y
lentos…su blanca mano me toma, mientras me canta por última vez esa triste y
vieja canción. La farola falla, hasta que todo es oscuridad.
Escrito por Claudia Liz Flores
para Taller de Cuento del
Instituto de Investigaciones Culturales UABC
sábado, 8 de diciembre de 2012
ANGEL
Hace tiempo, la casa tenía un olor a humedad, el sol no solía
entrar por las ventanas ya que pesadas cortinas lo cubrían todo, hasta que él
llegó a mudarse aquí, con sus abuelos.
Recuerdo la primera vez que entró a la casa, despejó las ventanas iluminando todo a su paso, transcurrieron varias semanas reparando cosas, él mismo hizo los arreglos, pintó paredes, cambió puertas y ventanas, trajo muebles nuevos, quitó cuadros, dejó otros, se le veía muy emocionado…hizo de esta casa un verdadero hogar. Su nombre era Angel, él tenía unos veintitantos años cuando lo conocí, era alto, de piel muy blanca, con profundos ojos verdes, sus labios eran delgados y su ronca voz retumbaba por toda la casa, era difícil no escucharlo, ya que le gustaba hablar solo y cantar a todo pulmón, a veces reía a carcajadas y resultaba imposible no compartir con él sus alegrías.
Su abuela lo consentía todo el tiempo, el abuelo era más bien
callado, del tipo de hombre que sabe escuchar y aconsejar cuando es necesario.
Todos nos hacíamos compañía, hasta que el abuelo murió, la casa se volvió
oscura, la tristeza lo embargó todo y fue imposible recuperarse de la pérdida,
ya que a los meses la abuela lo siguió.
Angel intentó seguir, le costó dejar atrás la tristeza y la
soledad, empezó a hablar conmigo antes de dormir, me contaba sus andanzas del
día, sus hazañas y sus planes, me acostumbré a ser parte de su vida. Un día
mientras lo veía alejarse por la ventana, imaginé cómo sería mi vida sin él…yo
no tendría vida sin él, me di cuenta que estaba profundamente enamorada, lo
deseaba con locura, deseaba sus besos, sus caricias, amaba su sonrisa, sus
miradas, sus palabras…él podría vivir sin mi? La sola idea me causó nauseas,
por primera vez en toda mi existencia, quise morir.
Cada noche al verlo llegar, sufría en silencio la imposibilidad de
mi amor, a veces él sostenía mi mirada, añorante, haciéndome pensar que podía
ser, tal vez él me amaba también. Pensé que los milagros podrían ocurrir,
soñaba con el momento en que él me declarara su amor, nuestros labios juntos,
caricias desesperadas y torpes, amantes juveniles haciendo realidad sus más
profundos sueños húmedos…sólo sueños. Lo nuestro sigue tan imposible como siempre,
lo veo seguir con su vida, darse la oportunidad, puedo sentir con tristeza que
él está enamorado de alguien más, lo veo en sus ojos, evita mirarme porque otra
ocupa su mente y corazón. Ya casi no habla conmigo, pronto no lo hará más…lo sé.
Han pasado muchos años, puedo notar que nuestro tiempo corre de
manera diferente. Sigo en su vida, creo que así seguiré, porque me aprecia,
además hemos vivido muchas situaciones inolvidables juntos: sus nervios antes
de proponerle matrimonio, él como león enjaulado esperando el nacimiento de su
primer bebé, navidades, enfermedades, muertes, triunfos y fracasos. Lo he visto
ser feliz con ella, lo he visto envejecer, y si, lo sigo amando.
Ahora entiendo que el amor es una maldición para mí, nunca podré
ser correspondida... siempre seré, sólo el retrato de una bella joven, colgado
en la pared.
Por Claudia Liz Flores
domingo, 4 de noviembre de 2012
TERCERA LLAMADA
Parado frente al público, notó que su discurso no sería suficiente emotivo, su tarea no era fácil, debía transmitir alegría, euforia y añoranza.
Sus piernas temblaban y deseó que nadie notara el miedo en su voz...era la presentación única del FIN DEL MUNDO.
Sus piernas temblaban y deseó que nadie notara el miedo en su voz...era la presentación única del FIN DEL MUNDO.
Por Claudia Liz Flores
para el Concurso en Facebook de
ALBERTO CHIMAL (Las Historias)
sábado, 8 de septiembre de 2012
EL TATUAJE
Apenas podía
abrir los ojos, estaba demasiado adormilado para encontrarle una razón a lo que
sentía, me limité a tocar la zona de dónde provenía el dolor…mi mano estaba
manchada de sangre. El camino al baño se me hizo eterno, una vez frente al
espejo, o más bien de espalda, encontré algo que me dejo aún más perplejo…alguien
me había tatuado. Para entender lo que ahora estaba en mi cuerpo limpie la
herida, era el rostro de una mujer, era hermosa, tenía una mirada cautivante,
aunque estaba sin terminar, le faltaban los labios, era un gran tatuaje me
cubría por completo la espalda, era algo que yo jamás me haría…Me di un largo
baño con el agua casi hirviendo para mitigar el dolor, además era día laboral y
tenía que cumplir con mi presencia en la oficina.
El resto de la
mañana me dediqué a recopilar anécdotas e historias del fin de semana, no
recordaba nada después de mi salida de la oficina el viernes por la noche. Todos
me dijeron lo mismo: me disculpé y evité la noche de Viernes social, no contesté
el teléfono durante el sábado o domingo... El día transcurre y yo sigo dando
vueltas en mi cabeza…¿cómo llegó ese tatuaje a mi espalda?
Al salir de la
oficina decido llamar a mi familia, preguntarles como están, ver si ellos saben
algo de lo que paso el fin de semana. La respuesta es la misma, no tienen ni la
menor idea de lo que sucedió.
Llego cansado
de pensar, de intentar escudriñar mis recuerdos, caigo profundamente dormido y en
sueños lo veo: Estaba conmigo la mujer más hermosa del mundo, una mujer que
para mi parecía inalcanzable, la misma del tatuaje, camina rápido, me dice que
apresure el paso, estamos en un callejón que parece no tener salida…tocamos a
una puerta, y entonces despierto.
Tengo la boca
seca, mi corazón esta acelerado, me calmo y vuelvo a caer en un profundo
sueño…la puerta se abre y estamos en una gran bodega, cajas apiladas a nuestro
alrededor hacen que aquello se vea más oscuro, tengo la sensación de que van a
caer sobre mi, ella me besa, estoy mareado, siento que me falta el aire, antes
de desmayarme alcanzó a escuchar otra voz, en otro idioma…la veo sonreír…el
despertador hace lo suyo, es hora de levantarme para ir de nuevo a la oficina,
intento parecer normal, no darle importancia, pero es imposible, aún pica la
herida. ¿Por qué me tatuaría a esa mujer en la espalda, ella no representa nada
en mi vida, nunca he sido un tipo de mucho alcohol y mucho menos de drogas…me
pregunto ¿cómo fue que me deje convencer? SI!! esa es la única explicación
razonable, estaba bajo la influencia de alguna clase de droga, ok, eso ya lo
resolví, ahora necesito saber ¿quién es ella?
La semana
transcurre sin sobresaltos, siento que estoy reuniendo las partes de un
rompecabezas, sigo analizando en el espejo a la mujer que ahora cubre mi
espalda, tal vez ahí esté la clave. Después de
tanto analizar me doy cuenta que hay sombras en el cabello de la mujer, que no
son sólo sombras, parecen objetos, letras, números, son símbolos!!…esto ya no
puedo resolverlo sólo, necesito que alguien me ayude a descifrarlo.
Le llamo a mi
mejor amigo, le pido que venga contándole la versión corta de la historia, se
llena de curiosidad. Cuando llega veo en su rostro la incredulidad…hasta que le
muestro el tatuaje y él, por si mismo, ve las sombras en esos rizos negros -vaya!!
Es hermosa, pero ¿quién es?-
-eso es justamente lo que quiero averiguar!
Te parece conocida ¿alguna vez la has visto en algún lado?-
-no viejo, lo siento, pero por los
accesorios y los símbolos en el cabello… parece como si fuera una de esas
gitanas, no lo crees?-
-no lo había pensado, pero ahora que lo
mencionas…si, he visto algunas de esas imágenes en sus caravanas!! Hace meses que está una cerca de la oficina,
mañana pasaré por ahí a ver si alguien sabe lo que significan…-
-voy contigo, esto no me lo pierdo por nada!!!-
Al día
siguiente después del trabajo me encuentro a Cons, esperándome fuera del
edificio -¿Estas listo para averiguar la
verdad?
- No creo que averigüé nada aún, sólo vamos
a ver si alguien sabe lo que significan los símbolos, siento que alguien me está
jugando una mala broma!-
-Viejo, juro que no fui yo, además esto ya
está fuera de proporción, mira que tatuar definitivamente algo en tu espalda,
sin tu permiso y de ese tamaño…por más hermosa que sea, es muy raro y la verdad
me sigue intrigando que no tenga labios, si iban hacerte la maldad la hubieran
hecho completa ¿no?-
-Si, creo que tienes razón-
El resto del
camino vamos callados, yo sigo intentando hilar mis sueños a la realidad,
siento algo raro en mi corazón, tengo un presentimiento…nada encaja.
Al llegar a la
caravana una anciana me saluda con amabilidad, parece que me conoce, seguimos
caminando, cada persona que sale a nuestro paso me saluda…algunos hasta saben mi
nombre. Esto es más extraño de lo que pensé. -Los conoces viejo? Porque parece que ellos,
a ti, si.-
-Jamás los había visto en mi vida, o eso
creo…-
Enmudezco ante
la situación, igual que mi amigo. Un tumulto de personas me rodean, estrechan
mi mano, las mujeres me abrazan y luego susurran que lo sienten, que pronto
estaremos juntos, parece como si alguien querido hubiera muerto ¿me están dando
el pésame? Escuchó la voz de mis sueños, la del extranjero, se me acerca, es un
hombre alto, parece un roble, uno de los viejos, me abraza y empieza a llorar, él
era su padre, me dice que le prometió que estaríamos juntos, él me hizo el
tatuaje. ESA SI QUE ES UNA REVELACIÓN!
Creo que voy a
enloquecer!! justo cuando creí que esto no podía ponerse más extraño, sucede!
Empiezo a llorar con él y todo se aclara en mi mente, los recuerdos estallan dentro de mi ¿cómo pude
olvidarla? ¡Ella era mi alma gemela, el gran amor de mi existencia! ¿cómo es
que paso tan rápido? Siento mi corazón latir a mil por hora, siento que me
ahogo, veo a la gente alejarse, darme espacio para respirar, ya es muy tarde, escurren lágrimas por mi rostro,
voy a morir... Cons intenta atraparme en el aire, pero mi peso muerto lo supera.
Caigo sobre mi
pecho casi sin vida, y lo siento, las líneas que dibujan su sonrisa aparecen
en mi espalda…por fin el tatuaje está terminado, y ella y yo, estaremos juntos para siempre.
Por Claudia Liz Flores
sábado, 7 de julio de 2012
EL FIN
En un claro del bosque se podían ver
figuras oscuras que aguardaban. El viento silbaba y aunque era casi
imperceptible se podía escuchar a lo lejos el llanto desesperado de miles de
niños. El sello se había roto…la puerta que separaba su mundo del nuestro
estaba abierta y todo podía pasar…las criaturas de la oscuridad estaban ahora
reunidas esperando a su Rey.
Maurelle tenía la piel oscura y los
ojos de un color azul celestial, su mirada profunda provocaba que hasta el más
altivo bajara la mirada, era hermoso pero también la criatura más sanguinaria
que existía…todos le temían a su ira. Por siglos había reinado los bosques
encantados y mantenido bajo su yugo a las criaturas que lo habitaban, las hadas
eran sus esclavas…un poder inimaginable nació con él, y teniendo la posibilidad
de elegir su camino, decidió vivir en las sombras de la noche, la maldad lo
invadía.
El Rey caminaba erguido hacia su
trono, el momento había llegado…solo hacía falta que alzara su voz como un
trueno y derramará la sangre de un hada para que millones de seres de la noche
salieran del bosque en busca de corazones inocentes.
En medio del claro y frente al trono
de Maurelle, estaba Aziza, un hada de piel morena con alas de colores ocres y
ojos de un azul topacio. Ella temblaba de miedo, sabía que su muerte sería
terrible y dolorosa.
Aziza sintió el crujir de sus huesos y
mientras su corazón se aceleraba su vida se extinguía para siempre. Maurelle la
descuartizó, para luego quemar sus restos y con ellos crear un fuego rojo aterciopelado,
necesario para su conjuro. El rey parecía ser invadido por millones de almas
que recorrían sus venas y volvían roja su mirada, sobre él las nubes se
arremolinaban, al mismo tiempo chocaban rayos contra el bosque…el comienzo del
final fue estruendoso.
Claudia Liz Flores
viernes, 15 de junio de 2012
INSPIRACION
Tenía
bloqueo de escritor, así que salí a caminar por el bosque y entonces la vi. Era
una figura de piedra hermosa con cabellera larga y ondulada, sus rasgos eran
femeninos, sus labios gruesos parecían sonreír maliciosamente, de ojos grandes
y felinos, con nariz pequeña algo afilada, vestía una túnica y de su espalda
sobresalían unas alas extendidas, en sus brazos podías ver las venas resaltadas
y sus manos empuñadas, escondiendo algo. Se notaba que era antigua, estaba
oscurecida por la humedad y algunas plantas florecían de su base. Estaba justo
en el claro del bosque que había visto desde mi cuarto. Sentí
un escalofrío al percatarme de 5 figuras más, pequeñas estatuas infantiles en
cuyos rostros se percibía decepción y desencanto, rodeaban al “ángel” y lo veían
fijamente desde todos los ángulos posibles.
Estaba
intrigado por su origen y para mi fortuna mañana vendría el ama de llaves,
tenía muchas preguntas que hacerle. Había encontrado la inspiración para mi
siguiente novela.
Claudia Liz Flores
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